LAS CIENCIAS ESPIRITUALES DEL CATARISMO

Las ciencias superiores cátaras —el conocimiento como el recuerdo (9/10 partes) y la profecía (1/10)— vienen de la misma fuente reencarnacional, relacionada con el trono de los destinos (las tablas solares sagradas).

Los conocimientos auténticos se sacan de dentro. El exterior es absolutamente equivalente al interior pero el dominante es el interior y la entrada a éste está a través de las puertas reencarnacionales.

El conocimiento para los puros es la ciencia de la liberación de las redes del príncipe de este mundo. Para los perfectos es la ciencia de la aftarsía (la unción, la inmortalidad).

1. La astrología divina
 

La astrología divina supone la lectura de los traza­dos divinos por las estrellas, el conocimiento del misterio de los espíritus planetarios y su influencia en el hombre.

Los zodiacos tibetanos cósmicos eran descartados por la astrología divina. Bajo ésta se entendía la influencia de los elementos divinos solares en la estructura de los cuerpos estelares (los atlantes y los caldeos poseían esta ciencia).

En el sol espiritual existen ciudades y esferas solares.

A los cátaros (perfectos e inmortales) les fueron abiertas doce entradas y salidas a los planetas del sistema solar, sellados para los adamitas.

Existían dispositivos del Grial, cámaras de contem­plación específicas a través de las cuales los cátaros podían ver a sus padres y hermanos en el Santo Estar. Pero la condición indispensable era la apertura del oído espiritual, de la vista espiritual, la victoria sobre la luna (los imanes zodiacales) y el trabajo incesante para la formación de sí mismo.

Además de los cuatro misterios (del cielo, de la tierra, del hombre y de la ecclesia) existe el quinto misterio —del sol. A diferencia con la astrología tibetana centrada en la luna, la astrología divina está centrada en el sol.

El Padre habita en el sol espiritual. Después de que las almas regresan a las esferas cátaras, en el cielo espiritual brilla el Sol de Minné.

El sol espiritual es el trono del Altísimo, la pulverización de las partículas solares en los cuerpos inmortales.

El heliocentrismo fue suprimido durante el remodelado de adaptación (el letargo espiritual: el candil del sol espiritual se apagó), pero vuelve, con la adoración del corazón inmaculado de la Madre de Dios y del corazón mírrico pasional de Cristo.

El misterio del sol, bajo el punto de vista de los iniciados cátaros, es sorprendentemente sencillo.

“¿Dónde se encuentra vuestro Altísimo, el que no está en ninguna parte? Con Elohím está todo claro (Omnidisuelto-Omniexistente-Omnipotente), se manifiesta en los mediadores evangélicos…”

A un ataque católico autoritario y agresivo como éste (pues vuestro Padre es nadie) los cátaros contestaban:

“Nuestro Padre es el sol. Mirad al sol: él es fuente de calor, de amor, de paz y de vida. No hay necesidad de buscar a nuestro Padre en ningún otro lugar. Nuestro Padre es el sol espiritual. El sol de los soles, el sol interior, accesible con la recuperación de la vista mística.

»Contemplad el sol y ved la constante presencia de Nuestro Padre. Sed firmes y seguros en la fe. El Padre Sol brilla veinticuatro horas, incluso cuando se esconde detrás del horizonte.”

Las fuentes de la imperecedera luz divina se abren a medida que uno se libera de las quimeras del remodelado de adaptación.

El heliocentrismo modifica la esencia del ser humano. Los grandes sabios cátaros poseían reflectores, espejos indeformables para la contemplación del proceso teohumano (centrado en el sol).

El desarrollo del sol interior bonhómico
a través de la bonhomización

El aspecto divino de la astrología se consideraba como el desarrollo del sol interior bomhómico a través de la bonhomización de la persona: eso influía en los aspectos astrológicos de la naturaleza primitiva, a través de los cuales se producía también la influencia en el nivel exterior planetario.

Un hombre es capaz de cambiar el destino no sólo de la tierra, sino también de una infinidad de mundos.

Elohím teme al heliocentrismo, puesto que la lujuria es de origen lunar. El sol del puro amor quema al sarks.

La astrología solar se ocupaba de la revelación del “aspecto solar” potencial en los 144 castillos interiores. Está vinculada a los cuerpos solares inmortales y, en general, a la mentalidad solar de la sabiduría cátara[1].

Los cátaros prefieren las palabras “los palacios del Altísimo, los aposentos, los alcázares, los castillos”, a estas otras “los templos, los santuarios, las sinagogas” (para ellos son templos paganos).

Los castillos, los palacios, los aposentos, los alcázares, las alcobas reflejan la estructura del hombre interior.

La catarsis introspectiva con la ayuda
del anciano blanco sobreiluminado

El heliocentrismo es posible únicamente a medida que se produce la superación del tratamiento de una catarsis de larga duración (la liberación de las quimeras del príncipe de este mundo) para lo que son necesarias miles de recuperaciones de la visión clara.

La catarsis como elemento inicial de la praxis (la practica espiritual) es introspectiva: la continua confesión ante la faz del amor, la maravillosa apertura del hombre. Se realizaba con la ayuda de los ancianos blancos sobreiluminados.

También con su ayuda se componían las tablas solares reencarnacionales.

*

El sol “hablaba”, tenía sus entradas y hasta sus canales perfeccionados. Hasta un cierto momento escondía sus tesoros y los manifestaba cuando era apropiado.

Los cátaros no temían al sol, ellos lo adoraban. Calentaban en sus rayos sus cuerpos inmortales (una de las llaves de la aftarsía).

 

2. La historia

 

A la historia le atribuían un lugar importante en la educación de los adolescentes. La formación empezaba desde los tres años. Entregaban a los niños a los ancianos sabios.

La historia revelaba el misterio del origen (del nacimiento) del hombre y suponía el rechazo de todo lo antiguo, su borrado con los cetros gradulacionales.

La base de la historia mística (divina) consistía en la corrección de los aspectos contra su tergiversación (perspectivas distorsionadas): la autenticidad del origen de la humanidad, la auténtica historia de la 84ª civilización, la liberación de las “envolturas romanas” (las quimeras).

Existían escritos misteriosos, basándose en los cuales, los cátaros exponían la historia de la civilización.

La estudiaban en el aspecto de la tensión armagedónica entre el Dios Blanco y el impostor —la revelación de los misterios de Lucibel (los que esconde) y la entrega de las llaves para la victoria sobre él: lo que teme el príncipe de este mundo y lo que está a su favor.

La historia de las civilizaciones más antiguas no era trasmitida de oídas, sino a través de una gran leyenda que fue recibida de los hermanos mayores y leída desde lo alto.

El fruto del estudio de la historia divina es la santificación del hombre, su acceso a los oasis metahistóricos espirituales, la educación de su mente, corazón, conciencia, memoria y reacción.

La pureza liberaba potenciales maravillosos e iluminaba la mente. Las dotes y habilidades se hacían únicos, y en un breve plazo el alumno aprendía a leer los rollos auténticos, en lo que precisamente consistía la finalidad del estudio de la historia espiritual.

En los altos escalones del aprendizaje se revelaba la carta solar auténtica que vencía los prejuicios, las leyendas y las adulteraciones de los católicos (como el Evangelio y el papado).

 

3. La medicina

 

Su estudio inicial es la estructura del hombre y la supresión del sarks del remodelado de adaptación por medio de aparatos e instrumentos de origen celestial, de la esfera “4,5” (celestial, el Santo Estar) que es asimilada como opuesta a la cuarta dimensión tibetana (el cosmos inferior, el astral).

El estudio de la medicina divina incluía la traumatología espiritual: el trauma que ha surgido como consecuencia del juramento al príncipe de este mundo y la corrección ulterior de los aspectos del hombre hacia el cardio-centrismo.

Las enfermedades de sarks eran totalmente erradicadas gracias a la acción de telescopios específicos solares y preparados místicos, revelados desde el cielo.

El soma[2] (el cuerpo espiritual) en la mentalidad cátara estaba vinculado a la cruz (el aspecto de la neumatología[3] y del univérsum).

Existían miles de recetas para la curación de enfermedades con hierbas y flores de procedencia celestial. Su polen y sus semillas caían desde la esfera “4,5”.

La medicina cátara tenía numerosos métodos misteriosos: el sosiego de los cuerpos, su traslado a un milenario estado anabiótico, la unción con óleos mírricos…

El Santo Estar (el maravilloso privilegio de los cátaros) daba la posibilidad de estar en diálogo permanente con los hermanos mayores. Además, la visión introspectiva-iluminativa al hombre, su investigación a través de la lectura del espejo interior solar (del plexo solar reencarnacional), revelaba los misterios contenidos en el hombre para siempre (llamada así la ciencia de la antropología solar).

 

4. La neumatología

 

La neumatología consistía en la investigación del mundo de los buenos y malos espíritus (con sus diferencias), y también la revelación de los espíritus buenos para las almas buenas, lo que producía la revolución interior de la bonhomización del hombre.

El mundo de los buenos espíritus está oculto para los adamitas y se revela a través de los conocimientos de la bonhomización consciente.

Otro aspecto de la neumatología es la acumulación del Espíritu Santo del Padre Divino, lo que no es posible en el remodelado por su hipnosis y miedos. Son necesarios el exorcismo y la purificación (de los elementos de ruaj Elohím[4]), la pureza cátara.

La cima de la neumatología es la teogamia, la unión en uno con el Padre, la divinización (la teosis) que libera el potencial interior y lleva por los escalones de la ascensión.

Los cátaros destacaban cuatro grados en la acumulación del Espíritu Santo durante “la liberación de las envolturas”.

 

5. La demonología

 

La demonología (el estudio del mimetismo de los espíritus malos) se incluía en el curso del buen pastor (del padre-sacerdote cátaro).

 

6. La zoología

 

La zoología, la naturología, la naturopatía, la animalogía[5]… Los cátaros conocían el lenguaje de la naturaleza espiritualizada.

La naturaleza, según enseñaban los cátaros, habla. Ella no se manifiesta racionalmente, sino a través del corazón.

Deben abrirse los castillos del bonhomismo, los aposentos regios del hombre bondadoso. Entonces los animales conceden sus misterios, depositados en ellos por el Altísimo, y entablan una comunicación armónica con el ser humano. Y éste aprende a entender su lenguaje.

El lenguaje de las aves, por ejemplo, es una escuela estupenda para los discípulos del Altísimo: la glorificación permanente de Nuestro Padre de Dios y la Madre de Dios.

Los cátaros relacionaban directamente el estudio de zoología y animalogía con la escuela primaria del bonhomismo. La enseñaban a los adolescentes y después se revelaba profundamente el mundo animal.

 

7. La actividad pacificadora

 

El aspecto de la actividad pacificadora —contra la guerra romana en contra de toda criatura viva.

Los animales se convertían en ayudantes. La amistad entre Serafim de Sarov y el oso, descrita en el santoral, no es un caso aislado.

Se manifestaba el maravilloso y emocionante mundo de los animales más salvajes (los leones, los ciervos, los jabalíes)…

El real bonhomismo cátaro y la irradiación del amor celestial hacían milagros. Los animales se hacían dóciles, seguían al hombre y le obedecían.

La oración matinal contemplativa de la paz de Nuestro Padre sonaba de la siguiente manera:

 

La paz celeste

y paz elevadísima,

la paz del Padre Nuestro,

del Padre Divino Altísimo.

La paz de la Madre Nuestra,

Madre Teoengendradora Divinísima,

Reina del cielo y de la tierra.

La paz de Minné purísima,

paz a la creación divina,

PAZ

 

Al principio el animal perdía el miedo al hombre y luego, incluso, se le domaba.

No existía ninguna ciencia mágica de domesticación. Los animales literalmente manifestaban su cariño hacia el hombre que se había bonhomizado (Serafim de Sarov alcanzó la santidad cátara; su madre era teogamita).

Es asombroso el efecto de la comunicación apacible con los animales.

Se manifestaba su maravillosa belleza. El rostro del Altísimo en los animales y en toda la creación se concebía de una manera divinamente revelada en la medida del levantamiento del sol interior de la bonhomización.

Existían los aspectos solares astrológicos de la purificación del hombre interior, pero era decisivo el ejemplo de la bonhomización por parte de los ancianos-maestros, extraordinariamente bondadosos y sabios.

 

8. La teogamia

 

La teogamia era una ciencia superior que estudiaban en el tercer escalón de la escuela cátara (para los perfectos): la consagración total a la Madre de Dios, el segundo Seno del nacimiento, hacerse la novia, el Tálamo y el Aposento Nupcial.

En la teogamia sagrada, la gran ciencia de los cátaros, fueron iniciados la mayoría de los santos y reformadores espirituales.

Por ejemplo, Cirilo (conocido como uno de los creadores del “alfabeto cirílico”) se beneficiaba del tesoro de bogomilos y fue teogamita eslavo y cátaro.

 

9. La filología

 

No existía el lenguaje eslavo eclesiástico (es un invento de los elucubradores). Existía el lenguaje eslavo teogámico que procedía de tiempos remotos, enriquecido con el léxico de la Madre de Dios que escuchó Andrés el Primer Llamado.

El lenguaje de la Madre de Dios era el lenguaje específico de la Sabiduría. Andrés lo trasmitió como uno de los aspectos de la filología espiritual.

*

10. La aftarsía

 

La aftarsía es la ciencia más extensa de los cátaros (para los perfectos).

Los ungidos cátaros enseñaban: la aftarsía es posible solamente en los montes y está relacionada con la ascensión a los castillos del Santo Grial, con la liberación del potencial divino a través del Santo Estar.

Por lo menos 12 de los 144 castillos eran iniciados en el Santo Estar. Pero antes se encontraba la entrada por por los mundos del silencio (el tesoro del silencio).

Sobre el Santo Estar se podría hablar infinitamente. El Santo Estar concedía, revelaba el sagrario. En realidad convertía en inmortal. Los hermanos marchaban al Santo Estar…

Pero es necesario el acceso a esta esfera. El que establecía el contacto con los hermanos mayores (al que le fue revelado este acceso), se convertía en profeta inmortal (mesías).

 

11. La teología

 

La teología incluía la patrología (el conocimiento del Padre de Dios) y la matrología (de la Madre de Dios).

La patrología es el conocimiento del Padre bondadoso, perdido en el adamismo, falseado por el príncipe de este mundo que, en realidad, lo prohibió.

La matrología es el conocimiento de la maternidad divina y de su manifestación: la Madre de Dios A.M.D.H. (Alma Mater Dei et Humani).

La matrología hermosa y práctica: la maravillosa veneración a la Madre de Dios como seno del segundo nacimiento, la consecución de Sus vestes.

En la teología cátara no existe el distanciamiento (ni de la Divinidad, ni del prójimo, ni del mundo), ninguna mirada fría y juzgadora. Es la ciencia de escuchar, ver y unirse.

De aquí que la llave para la actividad pacificadora se obtenga a través del matrimonio.

El credo de los cátaros

El credo de los cátaros: “He venido al mundo para contraer matrimonio con la Divinidad a través del servicio sacrificial a la humanidad y la unión con toda la creación en un ser armónico”.

En el interior del cátaro suena el magníficat solar, el hosanna sobreiluminado a Nuestro Altísimo y al mundo que nació de la Última Gota de Su puro amor.

 

12. La agiología

 

La agiología es la ciencia de la transparencia absoluta, de la santidad, la docilidad en el amor, la confianza, la formación de una nueva persona en el aspecto bonhómico.

Es maravillosa la sed de santidad que se manifiesta en la explosión del potencial divino. Sobre ella se puede hablar infinitamente…

 

13. La sofiología

 

La sofiología es el conocimiento del lenguaje de la Sabiduría. Estudia las causas del consentimiento de las circunstancias negativas, los estatutos del Univérsum (lo pasional, la cruz, los sellos de la Sabiduría que descienden con la acumulación del Espíritu Santo)…

 

14. La ecclesiología

 

La iglesia revelándose como es: descendiendo desde lo alto, como un panteón, como una jerarquía fogosa (los ungidos) —contra el sacerdocio romano.

 

15. La antropología

 

Sobre la antropología y su práctica es difícil de hablar. Ella incluía la desmaterialización al desarrollar de los doce cuerpos celestiales, del oído, de la visión y especialmente la apertura del corazón (cardiología).

 

16. La cardiología

 

La cardiología espiritual enseñaba cómo:

1) mantener el corazón abierto —el misterio del modelado del corazón a imagen del corazón inmaculado y dulcísimo de Cristo y de la Madre de Dios (de origen cátaro y no católico);

2) alcanzar el escalón de la oración interior —cuando la oración es cantada desde el interior del hombre, cuando cada uno de los 144 castillos empieza la oración y suena el maravilloso himno conciliar a Nuestro Altísimo.

Los cátaros prescindían de la aburrida memorización ritual, de los libros con citas y de otras reglas de los sacerdotes hipócritas de la curia romana. La gente pura no necesitaba ninguna regla forzosa ni cultos formales. Todo su ser glorificaba al Altísimo, teniendo una maravillosa comunicación con Él.

 

17. La meditación

 

La meditación suponía la ascensión a los montes y el lenguaje del silencio, así como numerosas pruebas contra miedos y traumas.

 

18. La poética

 

La poética es el ensayo en la composición de los himnos divinos. Existía la escuela de los poetas. Cada virgen era poeta. Ellos tenían conocimientos extraordinarios sobre Minné.

Componían himnos nuevos, citaban himnos de los grandes poetas y de los músicos de la antigüedad, tales como Orfeo y Osiris.

*

Existían tres modos misteriosos de comunicación

entre los castillos cátaros:

 

1) terrenal;

2) subterráneo —a través de los pasos, ríos (la construcción del castillo suponía el conocimiento de los ríos subterráneos y su relación con las civilizaciones antiguas; en caso de asedio del castillo se alimentaban con peces de estos ríos (los peces venían por sí mismos) y con hierbas especiales);

3) aéreo —el Santo Grial transportaba por los aires.

Los inmortales no se van a ninguna parte. Ellos se trasladan al Santo Estar.

La inmortalidad sólo se puede alcanzar en las esferas del Padre del puro amor. La capacidad de entrar por las puertas del Santo Estar es el indicio de que la aftarsía ya está asimilada parcialmente.

Para el traslado a la aftarsía debe cumplirse la medida reencarnacional. Precisamente ésta la determinaba (calculaba) la astrología divina (existían tres zodiacos que protegían las esferas cátaras).

La gracia de la acumulación del Espíritu Santo (la neumatología) conducía por los escalones de la dulcísima divinización mediante un modo de vivir absolutamente extraterrenal (la medida de la pureza).

La antropología suponía la implantación de los compuestos inmortales, la zoología enseñaba el origen de las buenas especies del Padre del puro amor, su purificación, bonhomización y regreso al Seno.

La historia como leyenda y como revelación. Existían rollos del Santo Estar (el misterio de la Atlántida —el traslado de la esfera “4,5”).

La poética cátara, la filología: el lenguaje de la Madre de Dios y las lenguas antiguas, revelándose divinamente desde lo alto.

Los padres cátaros son expertos en la lectura desde lo alto. La Atlántida les entrega su tesoro, oculto a los no iniciados. 

 

Explicaciones a pie de página:

 

[1] La Jerarquía Ardiente también es de origen solar e inmortal. —Nota del autor.

 

[2] Soma — El cuerpo de origen inmaculado (del griego σώμα, “cuerpo”), a diferencia de la carne (sarks).

 

[3] Neumatología — La ciencia del espíritu (del griego “pneuma”, “espíritu”).

 

[4] Ruaj Elohím — literalmente, “espíritu de Elohím” (hebreo) — Referencia a uno de los primeros versos de la antigua Torá: “Ve ruah Elohím merá jefét alpeney gama-im”, que traducido es: “Y el Espíritu de Elohím —el poderoso— flotaba sobre el agua” (Gn.1:2). En la teología cristiana era habitual identificar al Espíritu Santo con el espíritu del dios bíblico Elohím, creador del mundo material.

 

[5] Naturología — Aquí: comprensión de los misterios de la naturaleza. Naturopatía — Curación con los remedios naturales. Animalogía — Aquí: la ciencia espiritual sobre las propiedades del mundo animal.