La meditación sobreiluminada

   La meditación de un ser mezclado es una flor que brota en un montón de estiércol.

   La meditación de un ser puro es el jardín fragante en el lugar del descampado de ayer.

   La meditación de un ser perfecto son los cielos que han descendido a la tierra.

   La meditación de un bodhisattva es la salvación de la humanidad.

   La meditación de una divinidad es el arco triunfal de la teocivilización.

Guan Min

 

144 esferas de las beatitudes sobreelevadas

Juan de San Grial:

Hay meditación y meditación... La meditación de la segunda conversión es la salida fuera del orden de remodelado de adaptación y la estancia en 144 nuevas esferas de las beatitudes sobreelevadas. Ni los budistas ni los cristianos ni los adeptos de la nueva era o de Tíbet ni sospechan de ellas. Se trata de una espiritualidad absolutamente nueva, indescriptiblemente esplendorosa que se llama el Templo de la paz descendido desde el cielo; se trata de las beatitudes sobreelevadas, mínnicas, bodhisátvicas.

La meditación es el vuelo espiritual de ave blanco en los cielos solares, en el reino de la luz celestial y sobrecelestial.

Entre la palabra y la música

La meditación, la oración interior acentuadamente silenciosa fue inherente de los bogomilos, los amundanos.

Así como existe la oración verbal y la música que supera la palabra, también la meditación es el verbo que se pronuncia indeciblemente, entre la palabra y la música. La palabra se queda en la tierra, y el devoto se eleva a los mundos meditativos. Esto es el sentido de la oración.

Los jardines meditativos de la Reina del Templo de la paz

La Reina del Templo de la paz eleva a los mundos celestiales donde no hay ninguna alusión al mal. ¡El pecado y la lujuria están borrados sin dejar huella! En sus jardines del elíseo no hay mal, sino el bien exclusivamente. No hay pecado, sino la santidad perfecta en los jardines meditativos de las beatitudes eternas. No hay lujuria, sino la pureza fragante maravillosa.

Con una lágrima de la Virgen Purísima, se apaga el fogón lujurico y junto con él, la actividad del raciocinio adaptacional, la mentalidad del orden razonador que justifica el mal. Se abre el loto de mil pétalos del corazón espiritual y el alma se eleva a los mundos espirituales y eternos, intactos e imperecederos.

El rostro se hace bondadoso, sonriente. El corazón exhala fragancia y en él se abre el loto de mil pétalos. El sol de los soles de las beatitudes inefables llena lo interior.

Permanezcamos silenciosamente en las alturas inenarrables de las ectralimitadas bondad y amor, sabiduría, luz y misericordía, sin apartar la mirada de Guan Min.

   Paz, univérsum —

   Para las teonovias inmaculadas.

   La vela inapagable en el corazón se enciende+.

   Mi ser inmortal interior se sosiega+.

   Lo perecedero y pasajero se borra+.

   El alma hacia el mundo celestial se eleva+.

*